
Día del Medio Ambiente: ¿una conversación para todo el año?
1 junio, 2026Hay personas que recuerdan su primer computador como otros recuerdan su primer carro.
Ese aparato enorme que sonaba como turbina al encender. El monitor pesado que necesitaba dos manos para moverlo. El escritorio lleno de CDs, cables y una impresora que imprimía una página… cuando quería.
Lo extraño es que muchos de esos equipos todavía existen. No funcionando necesariamente. Pero sí guardados.
En Bogotá, Medellín, Cali o Barranquilla hay miles de oficinas con pequeñas “zonas arqueológicas tecnológicas”: cuartos llenos de monitores antiguos, teclados de computador desconectados, estabilizadores olvidados y computadores de mesa que nadie se atreve a botar porque “algo se podrá hacer después”.
En casas ocurre igual.
Un portátil viejo termina debajo de la cama. Una consola dañada aparece años después en un trasteo. Un cajón entero se convierte en museo de cargadores, mouses y teclados inalámbricos que ya no pertenecen a ningún equipo.
Y aunque parezca apenas desorden tecnológico, el tema sí tiene implicaciones ambientales reales.
Los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos - RAEE requieren un manejo especial y diferenciado. No deberían terminar mezclados con residuos convencionales ni abandonados en bodegas eternamente.
Según el Global E-waste Monitor de Naciones Unidas, el mundo generó más de 62 millones de toneladas de residuos electrónicos en 2022. Y el volumen sigue creciendo más rápido que muchos sistemas de reciclaje.
Ahí es donde empieza una conversación interesante. Porque un computador viejo no solamente ocupa espacio.
También representa materiales aprovechables, consumo de recursos, sostenibilidad y decisiones responsables sobre el ciclo de vida de la tecnología.

El problema silencioso de acumular tecnología en desuso
Durante años nos enseñaron a actualizar tecnología. Lo que nunca nos enseñaron fue a despedirnos de ella.
Por eso ocurre algo curioso: la gente sabe perfectamente cómo comprar un computador nuevo… pero casi nadie sabe qué hacer cuando deja de servir.
En muchas oficinas colombianas los equipos dañados simplemente cambian de lugar.
Primero salen del puesto de trabajo.
Después pasan a una bodega.
Luego a una caja.
Después al famoso “cuarto de sistemas”.
Y finalmente quedan atrapados en una especie de limbo corporativo donde nadie los usa, pero nadie toma la decisión de gestionarlos correctamente.
Es una escena más común de lo que parece. Y no sucede solamente en empresas grandes.
Pequeños negocios, universidades, consultorios, conjuntos residenciales e incluso locales comerciales acumulan Aparatos Eléctricos y Electrónicos durante años porque todavía existe una idea equivocada: pensar que un computador viejo es simplemente basura.
Pero técnicamente no lo es.
Los RAEE contienen materiales que pueden reincorporarse a nuevos procesos productivos y componentes que requieren manejo especializado.
Por ejemplo, un computador portátil puede contener:
- aluminio
- cobre
- plástico reciclable
- vidrio
- tarjetas electrónicas
- componentes aprovechables
Eso cambia completamente la conversación. Ya no hablamos únicamente de desechar un aparato.
Hablamos de manejo integral de residuos, sostenibilidad ambiental y Economía Circular.
El verdadero problema no es el computador: es nuestra relación con el consumo
Hay algo curioso en la tecnología moderna. Cada vez dura menos emocionalmente.
No necesariamente porque deje de funcionar.
A veces un computador termina olvidado simplemente porque apareció un modelo más rápido, más delgado o con mejor cámara.
Eso ha cambiado la forma en que consumimos Aparatos Eléctricos y Electrónicos.
Hace veinte años una familia podía usar el mismo computador durante siete u ocho años.
Hoy muchas personas cambian de portátil antes de que realmente termine su vida útil.
En empresas ocurre todavía más rápido.
Renovaciones tecnológicas, actualizaciones operativas, cambios de software, políticas corporativas. Todo acelera el reemplazo de equipos.
Y ahí aparece uno de los mayores retos ambientales de esta década: el crecimiento silencioso de los RAEE.
Porque el problema no es solamente producir tecnología. El problema es qué ocurre después.
Los computadores viejos se convirtieron en una nueva forma de archivo muerto
Antes las oficinas acumulaban carpetas. Hoy acumulan tecnología.
Hay bodegas enteras llenas de:
- monitores
- teclados de computador
- impresoras antiguas
- estabilizadores
- routers
- computadores de mesa
- periféricos
- cargadores
Y casi siempre sucede lo mismo. Nadie sabe quién debe tomar la decisión de sacarlos.
Por eso muchas organizaciones terminan aplazando durante años la gestión de estos residuos.
El problema es que el almacenamiento indefinido también tiene costo.
Ocupa espacio.
Complica inventarios.
Genera desorden operativo.
Y retrasa procesos reales de sostenibilidad.
Algunas empresas incluso descubren demasiado tarde que llevaban años acumulando materiales reciclables que pudieron haber entrado antes a procesos de aprovechamiento.
El nuevo lujo tecnológico será la sostenibilidad
Durante mucho tiempo la innovación estuvo asociada únicamente a rendimiento.
Más memoria.
Más velocidad.
Más batería.
Pero el mercado tecnológico empezó a cambiar.
Hoy consumidores y empresas también preguntan:
- ¿qué pasa con los equipos cuando terminan su vida útil?
- ¿existe trazabilidad?
- ¿hay procesos responsables de recolección?
- ¿cómo funciona el aprovechamiento de materiales?
La conversación ya no gira únicamente alrededor del dispositivo.
Ahora gira alrededor de su impacto.
Y eso está obligando a que conceptos como Economía Circular, sostenibilidad ambiental y manejo integral de residuos entren en la conversación cotidiana.
Incluso dentro de áreas que antes jamás hablaban de sostenibilidad, como compras corporativas, tecnología o infraestructura.
Dónde llevar un computador viejo en Colombia
Los computadores no deben mezclarse con residuos convencionales ni terminar abandonados junto a una caneca.
Los ciudadanos pueden entregar sus equipos en los puntos fijos de recolección o contenedores de EcoCómputo dispuestos para la gestión adecuada de RAEE.
Entre los equipos que EcoCómputo recibe se encuentran:
- computadores portátiles
- tablets
- monitores
- impresoras
- equipos de telecomunicaciones
- periféricos
- teclados
- UPS
- reguladores
- cámaras digitales
En el caso de las empresas, la solicitud de recolección se realiza directamente a través de la plataforma de EcoCómputo.
Lo más difícil no es reciclar tecnología: es empezar
Muchas personas saben que deberían disponer correctamente un computador viejo.
El problema es que no saben por dónde empezar. Y cuando algo genera duda, normalmente termina guardado.
Eso explica por qué tantas casas y oficinas colombianas se llenaron de tecnología en desuso durante la última década.
La mayoría de los equipos no están dañados de manera dramática. Simplemente quedaron obsoletos.
Y esa palabra -obsoleto- es interesante. Porque en tecnología, obsoleto no significa inútil.
Muchas veces significa que el dispositivo dejó de ser eficiente para ciertas tareas, pero todavía contiene materiales aprovechables y componentes que requieren manejo especializado.
Ahí es donde la recolección responsable cobra sentido.
No como una obligación incómoda.
Sino como parte natural del ciclo tecnológico.
La próxima conversación ambiental será tecnológica
Durante años las discusiones ambientales estuvieron centradas en plástico, agua o movilidad.
Pero hay otro tema creciendo silenciosamente: los residuos electrónicos.
Y Colombia no es ajena a esa realidad.
Cada año circulan más computadores portátiles, tablets, monitores pc, periféricos y equipos de telecomunicaciones.
Eso significa más innovación. Pero también más responsabilidad.
Por eso el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y diferentes iniciativas de sostenibilidad han fortalecido estrategias relacionadas con RAEE y Economía Circular.
La razón es sencilla. La tecnología ya no puede pensarse únicamente desde el consumo.
También debe pensarse desde el cierre responsable de su ciclo de vida.
Y probablemente ahí estará una de las conversaciones más importantes de los próximos años:
cómo lograr que el avance tecnológico no produzca acumulación infinita de residuos.
EcoCómputo hace parte de ese cambio cultural desde la recolección responsable y la educación ambiental alrededor de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos - RAEE.




