
Qué aparatos electrónicos sí y no reciben los puntos RAEE
6 marzo, 2026Entregar correctamente los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) es un paso clave para garantizar una adecuada gestión ambiental. Sin embargo, muchas personas y empresas desconocen que antes de llevar un equipo a un punto de recolección o solicitar su recogida, conviene realizar una preparación básica.
No es un proceso complejo, pero sí determinante. Preparar bien un equipo facilita su manejo, protege la información y permite que los materiales puedan ser aprovechados correctamente dentro de un sistema formal.
Desde la experiencia de más de una década liderando el posconsumo en Colombia, en EcoCómputo lo hemos visto una y otra vez: una buena preparación marca la diferencia entre una gestión eficiente y una cadena con puntos críticos.

¿Por qué es importante preparar los RAEE antes de entregarlos?
Preparar los RAEE antes de su entrega no responde a un requisito técnico complicado, pero sí a una serie de buenas prácticas que impactan todo el proceso posterior.
Entre las principales razones están:
- Proteger la información personal y corporativa.
- Facilitar los procesos de clasificación y aprovechamiento.
- Evitar que componentes útiles se deterioren innecesariamente.
- Asegurar una gestión alineada con criterios ambientales.
Además, cuando los equipos se entregan correctamente preparados, es mucho más probable que se mantengan dentro de canales formales, evitando rutas informales que pueden generar impactos negativos.
Si aún tienes dudas sobre qué son estos residuos, puedes consultar Qué son los RAEE y por qué son importantes
Paso 1: Identificar los equipos que se convertirán en RAEE
El primer paso es, simplemente, reconocerlos.
No siempre es tan evidente como parece. Muchos equipos siguen guardados en casas y oficinas porque “todavía sirven para algo”, aunque en la práctica ya no se utilizan.
Entre los RAEE más comunes están:
- Computadores de escritorio y computadores portátiles
- Monitores y pantallas
- Impresoras y multifuncionales
- Teclados de computadora y mouses
- Equipos de telecomunicaciones como routers o módems
- Cámaras, audífonos y otros dispositivos electrónicos
Identificarlos correctamente permite separarlos desde el origen y evitar que terminen mezclados con otros residuos.
Paso 2: Eliminar la información de forma segura
Este es, probablemente, el paso más sensible.
Antes de entregar un computador o cualquier dispositivo de almacenamiento, es clave asegurarse de que la información haya sido eliminada de forma adecuada.
En la práctica, esto implica:
- Borrar archivos personales o corporativos
- Formatear el sistema o restablecer el equipo
- Retirar discos duros o memorias cuando se requiera mayor control
En el caso de empresas, este proceso debe alinearse con las políticas internas de seguridad de la información. No hacerlo puede generar riesgos que van más allá de lo ambiental.
Paso 3: Separar los RAEE de otros residuos
Aunque parezca obvio, este es uno de los errores más frecuentes.
Los RAEE no deben mezclarse con residuos ordinarios ni con reciclables tradicionales como papel o plástico.
Lo recomendable es:
- Mantenerlos separados desde el momento en que se identifican
- Evitar depositarlos en bolsas de basura convencional
- Agruparlos por tipo de equipo, cuando sea posible
Esta separación facilita todo el proceso posterior y evita que los equipos se deterioren o contaminen otros materiales.
Paso 4: Revisar el estado físico de los equipos
Antes de entregarlos, vale la pena hacer una revisión rápida.
No se trata de intervenir técnicamente el equipo, sino de verificar su estado general:
- Confirmar que esté completo (pantalla, CPU, periféricos principales)
- Evitar retirar piezas internas sin conocimiento técnico
- Revisar si hay tapas abiertas, cables sueltos o partes expuestas
La recomendación es simple: entregar el equipo lo más cercano posible a su estado original.
Esto facilita la clasificación técnica y mejora las posibilidades de aprovechamiento.
Paso 5: Empacar de manera segura
Un buen empaque evita daños innecesarios y facilita la manipulación.
Algunas prácticas recomendadas:
- Usar cajas o contenedores resistentes
- No apilar equipos de forma inestable
- Proteger especialmente pantallas y superficies delicadas
- Mantener cables y accesorios organizados
En entornos empresariales, este paso suele integrarse dentro de protocolos internos, lo que facilita la logística y reduce errores.
¿Dónde entregar los RAEE correctamente?
Una vez preparados, el siguiente paso es asegurarse de entregarlos en el lugar adecuado.
Para ciudadanos, la opción es llevarlos a los puntos fijos de recolección o contenedores de EcoCómputo, donde ingresan a un sistema formal de gestión.
En el caso de empresas, lo más recomendable es solicitar la recolección a través de la plataforma de EcoCómputo, especialmente cuando se manejan volúmenes mayores.
Si tienes dudas sobre qué equipos son aceptados, puedes revisar Qué aparatos electrónicos sí y no reciben los puntos RAEE
¿Qué ocurre después de entregar un RAEE?
Una vez entregados, los equipos no desaparecen. Entran en un proceso técnico estructurado.
Generalmente pasan por:
- Recolección y transporte
- Clasificación especializada
- Separación de materiales
- Aprovechamiento o disposición final
Este proceso permite recuperar materiales y reducir el impacto ambiental asociado a estos residuos.
Puedes profundizar en Economía circular de los RAEE en Colombia: así funciona
Errores comunes al entregar RAEE
A lo largo del tiempo, hay errores que se repiten con frecuencia:
- Entregar equipos sin borrar la información
- Mezclarlos con residuos ordinarios
- Desarmarlos sin conocimiento técnico
- Entregarlos a gestores no autorizados
Son decisiones pequeñas, pero con consecuencias importantes.
Preparar los RAEE: un paso pequeño con gran impacto
Preparar un equipo antes de entregarlo puede parecer un detalle menor.
Pero en la práctica, define gran parte de lo que ocurre después.
Permite proteger la información, mejorar el aprovechamiento de materiales y asegurar que el proceso se mantenga dentro de un sistema formal.
En un contexto donde los residuos electrónicos siguen creciendo, este tipo de acciones empiezan a tener un peso cada vez mayor.
Gestión responsable desde el origen
Preparar los RAEE es el primer paso de una cadena mucho más amplia.
En EcoCómputo, este momento es clave porque determina la calidad de todo el proceso posterior. Cuando los equipos llegan en condiciones adecuadas, la gestión es más eficiente, más segura y más alineada con los objetivos ambientales.
Al final, no se trata solo de entregar un equipo. Se trata de cómo se entrega.
Y ahí es donde empieza realmente una gestión responsable.




