29/07/20

Múltiples países proponen ampliar las restricciones al movimiento transfronterizo de residuos eléctricos y electrónicos.

El Convenio de Basilea, implementado por primera vez en 1992, es un tratado internacional que rige cómo se mueven los desechos peligrosos y su eliminación en todo el mundo.

Los gobiernos de Suiza y Ghana presentaron recientemente una propuesta para enmendar el Convenio de Basilea, específicamente para reclasificar ciertos tipos de equipos electrónicos al final de su vida útil y estimular nuevas reglas sobre cómo se mueven esos materiales entre países.

Actualmente, todos los RAEE “peligrosos” están sujetos al procedimiento de “consentimiento informado previo” cuando se exporta el material, lo que significa que el país receptor debe ser informado y aceptar el envío. Los ejemplos de RAEE peligrosos incluyen dispositivos con baterías que contienen mercurio, cadmio o plomo; condensadores que contienen bifenilos policlorados; CRT de vidrio y más.

No se requiere que las cargas de desechos electrónicos clasificadas como "no peligrosas" pasen por el proceso de consentimiento. Estos dispositivos pueden incluir placas de circuito impreso que no contengan ninguno de los materiales identificados en la definición de peligro; componentes electrónicos que consisten completamente en metales o aleaciones; y electrónica destinada "para reutilización directa, y no para reciclaje o disposición final", según la convención.

Los países que reciben estos materiales no tienen que ser notificados por adelantado y estos envíos "no están controlados", según la propuesta reciente. Además, según la propuesta, la mayoría de los materiales de residuos electrónicos que se exportan se clasifican bajo esta definición no peligrosa, "correcta o incorrectamente".

Ghana y Suiza solicitan que se modifique la convención para que esas cargas no peligrosas estén sujetas al mismo procedimiento de consentimiento que los materiales peligrosos, aumentando efectivamente la regulación y la supervisión.

Según la propuesta, garantizar la aprobación de los países receptores en todos los envíos de RAEE "es un requisito previo para garantizar la [gestión ambientalmente racional] de todas esas categorías de desechos".

Este cambio tendría varios beneficios e implicaciones, según la propuesta de Ghana y Suiza.

Los países señalan que el cambio permitiría rastrear y monitorear todos los envíos de desechos electrónicos; simplificar el proceso de importación para los países receptores; ayudar a reducir el comercio ilegal de desechos electrónicos; y más.

Tomado de: https://resource-recycling.com/e-scrap/2020/06/11/basel-proposal-pushes-to-further-regulate-e-scrap-exports/?utm_medium=email&utm_source=internal&utm_campaign=June+11+ESN