07/02/19

Cerca de 50 Millones de toneladas de residuos electrónicos se produjeron en el 2018.

Las Naciones Unidas, el Foro Económico Mundial y el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible, lanzaron el primer llamado mundial a la acción para contrarrestar lo que es la corriente de desechos de mayor crecimiento en el planeta.

Durante el 2018 se produjeron cerca de 50 millones de toneladas de residuos electrónicos en el planeta, cifra alarmante comparada con los 41 millones que se produjeron en el 2014. Según un informe de la Universidad de las Naciones Unidas, sólo el 20% de los productos electrónicos se reciclan actualmente, por lo cual millones de toneladas terminan en vertederos, mezclados erróneamente con desechos metálicos, o exportados ilegalmente a países en desarrollo.

Al igual que los desechos plásticos se han convertido en un tema de preocupación en los últimos años, Las Naciones Unidas, el Foro Económico Mundial y el Consejo Empresarial Mundial lanzaron el primer llamado global a la acción para contrarrestar lo que es la corriente de desechos de mayor crecimiento en el planeta. Se espera que los gobiernos, las empresas y los consumidores exploren formas de reutilizar los materiales que se encuentran en los residuos electrónicos para limitar las consecuencias en la salud y en el ambiente.

 

En Colombia, la situación también es preocupante. Según datos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en 2016 la generación de residuos eléctricos y electrónicos - RAEE, fue de 202 toneladas equivalente a 5,6 kilogramos por habitante sobre una base de 48,750 millones de habitantes.

Pero, ¿por qué los residuos eléctricos y electrónicos requieren un manejo diferenciado? Édgar Erazo, director ejecutivo de la Corporación EcoCómputo explica que “la basura electrónica es uno de los desechos más contaminantes y generan riesgo para la salud de las personas y el ambiente, ya que contiene sustancias como mercurio, plomo, cadmio, entre otros, que si se manipulan sin los cuidados necesarios pueden producir daños a mediano y largo plazo”.

¿Qué está haciendo Colombia para atender esta situación?

“El Gobierno de Colombia está comprometido con el desarrollo sostenible del país y la calidad de vida de los ciudadanos, por lo cual presentó a final del año 2018 la Estrategia Nacional de Economía Circular que promueve la eficiencia e innovación de sistemas de las cadenas de producción y consumo a través de la reducción, reutilización, el reciclaje y el aprovechamiento de diferentes materiales que pueden volver al ciclo económico. Con este modelo Colombia se convierte en el primer país de América Latina en adoptar una estrategia de esta magnitud” declaró Erazo.

La economía circular representa un nuevo modelo a través un nuevo paradigma de producción y consumo sostenible. Su adopción aplica a todos los actores de la sociedad, constituyéndose en oportunidades para la implementación del cambio cultural requerida para avanzar en la transformación de las cadenas de producción y consumo, finaliza Erazo.