16/10/19

Atom, Alkalina y Ecobit en la campaña verde

Atom, Alkalina y Ecobit en la campaña verde

Por Julia González Frigeri

Es el 29 de septiembre del 2030, el momento límite para tomar conciencia por parte de todo el mundo. Pero, por desgracia, en este punto de la historia ya más del 90% de las mentes humanas están poseídas por Impactus. Un ser que se alimenta de los RAEES y amenaza con destruirlo todo. Su sede central es Bogotá, que en este momento ha cambiado mucho, ahora es un lugar donde en las calles abundan residuos electrónicos y una capa densa de humo y CO2 cubre su cielo. Los antiguos parques y zonas verdes son ahora los actuales rellenos sanitarios pues los anteriores están repletos. Además, el cielo ya no es de ese maravilloso azul, que veíamos todos de niños en las tardes al salir a jugar, sino que ahora es de un oscuro gris y el clima pasó de páramo a los 40º C.

Pero, no todas las mentes están inconscientes, pues en la montaña, donde nadie pudiera encontrarlos, se encontraban Ecobit, Atom y Alkalina, planeando nuestra salvación. Ecobit antes de ser quien es hoy, fue un robot creado para trabajar en fábricas de lavadoras, pero fue reemplazado por los androides y terminó en el relleno. Ahí tomó conciencia del exceso de residuos y se convirtió en héroe del medio ambiente y en un robot de gran corazón. Por su parte, los mellizos Atom y Alkalina vivían en el campo, donde la luz no llegaba. Su padre trabajaba en una fábrica de pilas y por ello usaban un montón de baterías, hasta que un día, era tal la cantidad, que se vieron rodeados de sus propias pilas, su propia basura. Ahí fue cuando, por causa de conciencia y radiación se convirtieron en mediadores del ecosistema. Impactus, al darse cuenta que no podía poseer sus mentes los encerró en un cuarto secreto en la montaña, sin salida o manera de escapar, rodeados solo por RAEES, y ya hoy se completan seis allí.

Durante este tiempo, los tres no solo habían dialogado y planeando múltiples salvaciones, sino que también las habían hecho y probado, pero ninguna había tenido resultados hasta hoy. Este sería el día en que cambiaría la historia, pues ensayarían la eco-máquina del tiempo, el proyecto en el que habían estado trabajado en el último mes. Este aparato estaba hecho al 100% con residuos electrónicos. A simple vista parecía una lavadora, pero en su interior había un vehículo integrado, que aunque parecía muy pequeño en realidad era como la cabina de control de un avión. Este artefacto no usaba electricidad sino pilas desechadas, pues ellos habían descubierto cómo reutilizarlas y volverlas a hacer funcionar. Hoy sería el día de prueba y si funcionaba, comenzarían con su plan, la Eco Campaña Verde. Consistía en viajar al pasado y enseñarle a la gente sobre reciclaje y desecho correcto de los aparatos eléctricos y electrónicos para así solucionar el problema desde el inicio. El intento sería realizado con una vieja computadora, a la que Ecobit había instalado una cámara para verificar que funcionara. 3, 2, 1… y se fue. Al poco tiempo lograron prender la cámara y se dieron cuenta que sí funcionaba, pues la computadora estaba en el puente de Boyacá, el siete de agosto de 1819, en plena batalla de la independencia. Luego para finalizar la prueba la trajeron de vuelta y volvió intacta. Así que decidieron viajar a Estados Unidos en 1980. 3, 2, 1… y despegaron.

Al llegar, vieron que Impactus ya estaba presente en ese tiempo, pero sólo era un niño, aunque ya estaba dominando el arte de poseer mentes. Pronto iba a comenzar a crecer y a volverse más poderoso. Entonces se propusieron dar un recorrido y conocer el lugar. Ecobit fue a los rellenos y basureros, mientras Atom y Alkalina fueron a los almacenes de electrónicos. Ecobit se dió cuenta que era demasiado tarde, pues no se había tomado conciencia desde el principio y ya se estaban botando todos estos residuos de manera incorrecta y ya había basura electrónica. Atom y Alkalina por su parte se dieron cuenta de lo mismo pues los electrónicos ya tenían una vida programada. Al encontrarse, decidieron viajar a 1970 a Bogotá. Despegaron y aterrizaron con una increíble perfección. Ese era el momento perfecto, pues Impactus solo era un bebé. Comenzaron la campaña verde, haciendo anuncios, afiches, campañas, conferencias y otras actividades para enseñarle a la gente sobre el buen reciclaje de los RAEES. Comenzaron primero con los vendedores, para que ellos pudieran enseñar buenas prácticas a los compradores. Esta no fue una tarea fácil, pero lograron que la gente tomara conciencia. Ya estaban listos para volver.

Al regresar a su tiempo, ellos esperaban encontrarse con un lugar limpio, verde, con aire puro y gran biodiversidad, pero sobre todo sin Impactus, pero no fue tan fantástico como esperaban. Lo que vieron fue una Bogotá no tan dañada y corupta como era antes, pero tampoco era del todo limpia. Estaba como en la mitad, entre el Apocalipsis y el comienzo. Dedujeron que con el tiempo, la conciencia se fue perdiendo e Impactus fue fortaleciéndose más y más. Ahora Impactus era un adulto, no estaba tan fuerte como antes, pero tenía poder e influencia. Esta es una lección para aprender, pues Impactus somos todos y todos y cada uno tenemos que tomar conciencia para detener a Impactus y poder salvar a las generaciones futuras del apocalipsis y sobretodo, salvar a nuestro planeta, nuestro hogar.